Luz artificial de noche y cáncer: qué dice la ciencia (y qué puedes hacer esta noche)
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Si has llegado hasta aquí, seguramente te ha sorprendido que la luz artificial sea tan perjudicial. Suena exagerado, pero no es un titular inventado. Hay estudios serios detrás, algunos hechos aquí mismo, en España.
En este artículo te contamos qué dicen esos estudios, qué no dicen (esto también importa) y qué puedes hacer esta misma noche para darle a tu cuerpo la oscuridad que necesita.
Lo que dicen los estudios
1. Un estudio en Madrid y Barcelona
En 2018, investigadores de ISGlobal (Instituto de Salud Global de Barcelona) analizaron a más de 4.000 personas de 11 regiones españolas. Midieron la luz nocturna exterior de Madrid y Barcelona con fotografías tomadas por astronautas desde la Estación Espacial Internacional.
El resultado: quienes vivían en las zonas con más luz azul por la noche tenían 1,5 veces más riesgo de cáncer de mama y el doble de riesgo de cáncer de próstata. El estudio se publicó en la revista Environmental Health Perspectives.
2. Casi 110.000 mujeres seguidas durante 24 años
La Universidad de Harvard analizó los datos del Nurses' Health Study II: casi 110.000 mujeres seguidas entre 1989 y 2013. Las que vivían en las zonas con más luz exterior por la noche tenían un 14% más de riesgo de cáncer de mama que las de las zonas más oscuras. La relación era más fuerte en mujeres que trabajaban de noche.
3. La OMS y el trabajo nocturno
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud, clasifica el trabajo nocturno como "probablemente cancerígeno" (Grupo 2A). Lo hizo en 2007 y lo confirmó en 2019. El motivo que se señala es la alteración del ritmo circadiano, el reloj interno que le dice a tu cuerpo cuándo es de día y cuándo es de noche.
Importante: asociado no significa causado
Queremos ser honestos contigo, porque es lo que nos gustaría que hicieran con nosotros. Estos estudios encuentran una asociación: donde hay más luz de noche, hay más casos. Pero no demuestran que la luz sea la causa. Los propios investigadores piden más estudios para confirmarlo.
Lo que sí está claro, y no se discute, es otra cosa: tu cuerpo necesita noche. Y cada vez le damos menos.
Por qué la luz de noche importa: la melatonina
La explicación que más se investiga es la melatonina, la hormona que tu cuerpo produce cuando oscurece y que le indica que es hora de descansar.
El problema es que la luz por la noche le dice a tu cerebro que todavía es de día:
- En un estudio de Harvard con 116 personas, la luz normal de una habitación antes de dormir retrasó la producción de melatonina y acortó su duración unos 90 minutos frente a la luz tenue.
- Un estudio en hogares reales encontró que casi la mitad de las casas tienen por la noche luz suficiente para reducir la melatonina a la mitad, y que las bombillas LED de bajo consumo casi duplican ese efecto frente a las incandescentes.
El techo, la tele, el portátil, el móvil en la cama… La noche que vive tu cuerpo hoy se parece mucho más al mediodía que al atardecer.
No es solo la luz azul: también la verde
Las células del ojo que regulan tu reloj interno son especialmente sensibles a la luz azul-cian (alrededor de 480–490 nm). Pero no solo a ella: un estudio publicado en Science Translational Medicine observó que la luz verde también suprimía la melatonina, igual que la azul al inicio de la exposición y con luz tenue, justo la luz típica de una casa por la noche.
Por eso las gafas de "luz azul" transparentes que venden en ópticas se quedan cortas por la noche: recortan una parte del azul y dejan pasar todo el verde. Si una lente no tiene color, no puede filtrar la luz que importa por la noche.
Qué puedes hacer esta noche
No hace falta cambiar tu vida. Bastan cinco gestos a partir de las 21:00:
- Apaga la luz blanca del techo. Usa lámparas bajas y de luz cálida.
- Deja el móvil fuera del dormitorio. O, al menos, lejos de la cama.
- Duerme a oscuras. Persianas bajadas, sin pilotos encendidos. Si no puedes, un antifaz.
- Baja el brillo de las pantallas y activa el modo noche.
- Ponte unas gafas rojas la última hora y media del día. Es el gesto que más luz azul y verde corta de golpe, incluida la que no controlas: la del salón, la de la tele, la de la calle.
Night Core®: la última luz del día, como antes
Durante miles de años, la última luz del día fue el fuego: naranja, baja, cálida. Night Core® te devuelve esa señal.
Sus lentes rojas están diseñadas para filtrar la luz azul y verde (de 400 a 550 nm) y dejar pasar solo la luz roja, la del atardecer. Te las pones a partir de las 21:00, sigues con tu noche y tu cuerpo entiende que el día ha terminado.
Un aviso honesto: con ellas lo verás todo rojo. Esa es la idea. No son para trabajar ni para ver una película en color; son para la última hora del día: leer, cocinar, escuchar música, hablar. La pantalla pierde interés y tú, por fin, empiezas a soltar.
- Filtro rojo de luz azul y verde
- Montura ligera de acetato, pensada para el sofá y la cama
- Menos de 20 céntimos por noche durante un año [confirmar según precio]
- Envío desde España y devolución gratuita [confirmar]
Preguntas frecuentes
¿Las gafas rojas previenen el cáncer?
No. Ningún estudio ha demostrado que unas gafas prevengan el cáncer, y desconfía de quien te lo prometa. Lo que hacen las Night Core® es reducir la luz azul y verde que te llega por la noche. Es la misma luz que la investigación relaciona con la alteración del reloj interno y de la melatonina.
¿Sirven las gafas de luz azul transparentes?
Para la noche, se quedan cortas: dejan pasar la luz verde y buena parte del azul que más afecta al reloj interno. Por eso las gafas nocturnas eficaces tienen color.
¿Cuándo me las pongo?
Entre 1 y 2 horas antes de dormir, cada noche. Dale una semana: los primeros días el rojo sorprende y luego se convierte en tu señal de que el día ha terminado.
Fuentes
- García-Sáenz A. et al. (2018). Evaluating the association between artificial light-at-night exposure and breast and prostate cancer risk in Spain (MCC-Spain study). Environmental Health Perspectives. Resumen en ISGlobal
- James P. et al. (2017). Outdoor Light at Night and Breast Cancer Incidence in the Nurses' Health Study II. Environmental Health Perspectives. PubMed
- IARC (2019). Clasificación del trabajo nocturno como probablemente cancerígeno (Grupo 2A). ISGlobal
- Gooley J.J. et al. (2011). Exposure to room light before bedtime suppresses melatonin onset and shortens melatonin duration in humans. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. PubMed
- Cain S.W. et al. (2020). Evening home lighting adversely impacts the circadian system and sleep. Scientific Reports. Monash University
- Gooley J.J. et al. (2010). Spectral responses of the human circadian system depend on the irradiance and duration of exposure to light. Science Translational Medicine. PDF
Este artículo es divulgativo y no sustituye el consejo médico. Si tienes problemas de sueño persistentes, consulta con un profesional sanitario.
